25 Abr, 2013

Inversión y crédito

La posición de la UEFA, dispuesta a prohibir la intervención de los fondos de inversión en su territorio, ha alarmado a los clubes. No les faltan motivos y los argumentos son igualmente discutibles o negociables en ambos casos. La nula predisposición de las entidades bancarias a facilitar créditos ha obligado a los clubes a buscar dinero por otras vías. Y ahí han jugado un papel decisivo estas sociedades de capital, utilizadas incluso para pagar nóminas de empleados y futbolistas.descarga

Las razones expuestas en aras a la exclusión de estas operaciones se basan en el juego limpio financiero y en el riesgo de amaños de partidos. En este sentido, los clubes ven más posibilidades de arreglo de resultados a través del juego on line, las temidas apuestas en Internet. Consideran varios directores generales de equipos españoles que lo adecuado es regular, y no prohibir, convirtiendo la inversión en crédito. De hecho, algunos ya lo contabilizan de esta manera. Así, conseguirían  garantizar que los fondos no tengan capacidad para intervenir en las decisiones económicas y deportivas de los clubes y, al mismo tiempo, asegurarían al prestador el cobro de la deuda. Otra cuestión será la obtención de beneficios, que deberá tratarse aparte.

Se entiende, desde el fútbol profesional, que la UEFA no puede intervenir en el control del comercio y que resulta imposible delimitar las lindes de la prohibición. Infantino y García Silvero abogan porque el dinero del fútbol se quede en el fútbol sin intervención y beneficio de terceros mientras que los clubes defienden que es imposible determinar quien es tercero y quien no. Un banco hará la misma función y algunos de ellos ya están presentes en el fútbol mediante patrocinios. Incluso algunos agentes de futbolistas prestan dinero y ahí sí se observa un alto riesgo de intervención ajena. Estamos ante un asunto de capital importancia.

Los clubes no quieren perder la única fuente de financiación. Muchos se verían ahorcados por los números.